Lucien Goldmann denomina también a la Sociología de la Literatura "estructuralismo genético". Dice que el método de análisis de la obra literaria que tanto él como Lukács usan, parte de la hipótesis de que todo comportamiento humano es un intento de dar una respuesta significativa a una situación particular, y tiende, por ello mismo, a crear un equilibrio entre el sujeto de la acción y el objeto sobre el que recae el mundo circundante.
El nuevo concepto de literatura derivado del idealismo fichteano produce un giro decisivo en la creación, en la teoría y en la epistemología literaria: el artista, gracias al idealismo fichteano es un sujeto libre, no un copista. El proceso mimético, que aspiraba a lograr la perfección, en la verdad, es decir, en la relación de la obra con la naturaleza o con la belleza ideal, producto de la abstracción, es sustituido por principios que llevan al artista a rechazar los límites de su creación. Una vez que las tesis idealistas fueron acogidas en el plano de la creación artística, se dio lugar a la que quizás constituye la mayor revolución en la historia del arte, en la teoría de las artes y en el arte moderno.
El nuevo concepto de literatura derivado del idealismo fichteano produce un giro decisivo en la creación, en la teoría y en la epistemología literaria: el artista, gracias al idealismo fichteano es un sujeto libre, no un copista. El proceso mimético, que aspiraba a lograr la perfección, en la verdad, es decir, en la relación de la obra con la naturaleza o con la belleza ideal, producto de la abstracción, es sustituido por principios que llevan al artista a rechazar los límites de su creación. Una vez que las tesis idealistas fueron acogidas en el plano de la creación artística, se dio lugar a la que quizás constituye la mayor revolución en la historia del arte, en la teoría de las artes y en el arte moderno.
